sábado, julio 04, 2009

La culpa no la tiene el diablo


Todos este tiempo en la sombra tienen una explicación racional y por demás comprensible: la evolucionante tecnología no hace otra cosa que empujarme al camino de lo fácil. Ahora que puedo ver cualquier serie en vivo y cuándo quiera, no hay quien me pare; the big bang theory, the pushing daises, the office… Entre Justin TV, Rapidshare y demás etceteras, los ojos no dan abasto y la imaginación se amilana hasta atrofiarse.

Como en teoría sé todo esto, para sacudir un poco la mente leí un libro. Me serenó encontrarme con que todavia funciona. Y ojo, no es porque me ponga en defensora de la lectura, y me rasgue las vestiduras gritando “los niños ya no leen, el libro corre riesgo de extinción, estamos perdidos”. No. Sandeces. Mambo jambo. Creo que se van generando nuevas formas de lectura, ni mejores ni peores, sólo nuevas. Al fin y al cabo confieso que de chica leia mucho…. Mucho Poldy Bird, lo que terminó siendo mas peligroso que mirar Tinelli todas las semanas, o que jugar a Unreal Tonrnament desde que me levanto hasta que me acuesto. Menos mal que después empecé el psicologo y pude hablar de Poldy, de su hija Verónica, y de que “no grabaste mi nombre abrazado a tu nombre en el tronco de un árbol”…

Al final creo que si a veces no escribo es porque me acuerdo de ella. De Poldy. Confesa fascista.

Me desvié mucho. Terminé de leer “El club dumas” hará una semana. Me encantó; un libro que podría caer en el trágico facílismo argumental todo el tiempo y sin embargo al final te das cuenta que el escritor anduvo jugando divertídisimo y a los saltos, esquivando vertiginosamente los pozos de lo obvio. Un juego que podría describirse mas o menos con esta sentencia:


“te lo doy- no te lo doy, te lo arruino- te remonto, te doy todo- no te doy nada- bueno si, te doy un poco, tomá- no, dame” (me fui de mambo).

A lo que voy; ningún diábolo facilongo, nada de ideas Polanskianas sobre orgías vulgares dedicadas a Lucifer. El diablo es otra cosa, y todxs tenemos algo del ángel caído. Todxs. Vos también.

Nadie debería mirar la Novena Puerta y pensar que tiene algo que ver con el libro de Pérez Reverte. Apenas una vaga idea tomada por Polanski para caer sin demasiado artilugio en el pozo de lo más cómodo y liviano...


Para concluir sentencio:

Polanski y Poldy Pájaro= 0 sin posibilidad de recuperatorio.
Perez - Reverte= 8 promociona y pasa a segunda ronda
El encantador de perros= 10 con posibildad de casamiento. (Pei necesita urgente la figura de un padre fuerte). Sobre ésto último ampliaremos.


domingo, marzo 01, 2009

Los P.Tinto


"A veces hay que bucear hasta lo más profundo de la mente y revisar todos y cada uno de los cajones del pensamiento, pero siempre cuando uno busca de verdad, encuentra la llave.
Pero que el hombre lleva en su interior la llave que libera su espíritu,
no quiere decir que no haya otra serie de llaves en el exterior.
Llaves capaces de liberar no ya a nuestro espíritu sino el de los demás
Llaves que no abren todas las puertas pero si, algunas ventanas.
Hoy ya hay un pájaro menos, pero la jaula aún permanece cerrada,
porque entre estos muros, cada mente es una historia y cada historia necesita su propia llave"

martes, octubre 28, 2008

Llegará el día...

Muchas veces uno presiente que está a punto de ocurrir alguna cosa… En ocasiones no se sabe bien qué es, pero por lo general se tiene al menos la intuición de que será bueno, o será malo. Mis expectativas respecto a la apertura de las puertas hacia el mágico mundo de la fortuna han ido creciendo en estos días… Basándome en hechos que lo demuestran, esta vez siento que algo grande llegará a mi gracias al destino. Un claro ejemplo de que me está llegando el momento es, sólo por citar algo, lo acaecido el pasado domingo en horas de la tarde, cuando arribé a la para nada despreciable ecuación que me permitió comprender que Topo Gigio no es solo una vieja rata inútil y de voz apitazada sino que: 

(Nota; cada porción representa una pizza, cortesía de "Los Santos" la pizzería mas rica de Tolosa)

Fue en un concurso radial donde me hice la feliz acreedora de dos tortones de muzzarella y medio kilo de dulce congelado! YEAH. Nadie sabe a ciencia cierta cuál fue la pregunta a responder en este concurso, lo cierto es que el locutor se empeñaba tontamente en decir una y otra vez la respuesta y no tuve mas remedio que llamar y ganar. El destino que le dicen. 

No contenta con tremenda seguidilla de golpes de suerte (¿?), este mediodía acerté una apuesta sin premio que consistía en adivinar los dos primeros titulares que aparecerían en el noticiero del mediodia de canal américa… Ahi van las respuestas ganadoras;

“La inseguridad otra vez golpea el conurbano, un pobre ciudadano (que paga sus impuesto mes a mes) fue brutalmente asaltado por unos menores inescrupulosos”

A lo que le siguió:

“Martínez- el padre del actor Mariano Martínez- cada vez mas complicado en la causa del triple crimen. Mariano está deprimido”

... Está bien, ok. Eso no es suerte...

Volvamos a lo importante. A partir de este y otros importantes hechos no menos grandiosos me empecé a embalar con este tren de suerte y volví a comprar chicles.

- ¿Cómo es eso?- Se preguntará alguien en algún lugar… 

Y es que abrir un paquete de chicles me producía en otros tiempos una sana exitación… Si bien en su interior casi siempre está la goma de mascar recubierta en papel- y es normal que así lo sea- ésta expectante emoción que aparece justo en ese momento la arrastro desde hace algunos años. Aunque la promoción terminó hace mucho, nunca perdí la esperanza de abrir el paquete y VOILÄ! 

una seguidilla de chiclecitos de envoltorio dorado…

Es que tal y como Charlie Bucket cuando compró un Willy Wonka y terminó sacando su soñado billete, yo todavía espero que me toque el papel especial... 


Ya no recuerdo cual era el premio. Ojalá no haya sido una expedición a la fábrica de veldent. Y aunque nunca conocí a nadie a quien le haya tocado, no pierdo las expectativas de que por estos días por fin me encuentre con la verdadera Suerte... Siento que ando muy cerca... hasta creo que le estoy rosando la mano... Llegará el día, lo sé, en que pueda atrapar a esa arisca, escurridiza y por momentos retorcida amiga, La Suerte... Va a llegar. Si.

domingo, octubre 12, 2008

Una pibita re vaginal.

Poniendole cara a la acusación.

Me quedé colgada mirando los comments del post anterior. No pensé que mi entrada sobre lo molesta que me sentí un sábado por la noche podría tener ningún tipo de respuesta. Supongo que la dejé picando. Las lógicas para nada fortuitas instaladas en el imaginario hacen que la contestación más sencilla sea;


Chica que se queja = argolluda.

(O sea, seguro la piba se queja de llena.)


Y me quedé pensando de dónde habrá salido tanta cosa. Entonces pensé que podría llegar a ser algo personal. Pero si así fuera… ¿para qué entraría alguien a mi blog a poner un comentario así? ¿Acaso es un masoquista que gusta de propinarse flagelaciones insoportables tales como entrar al insoportable mundo de lucha?


No. Pantro no es así. Pantro es así:


Eso si. Pantro no se queja.

¿Y porque no?

Porque se la aguanta.

¿Y porque?

Porque no es ningún puto.


La cosa es algo asi Pantro; yo me tengo que quejar. De otra forma no podría existir. Es la forma en la que aguanto mejor.

Ojalá todos lo hicieran mas seguido en un blog. Nadie tiene necesidad de pasarse horas leyéndolo. En cambio si todos se quejaran en plena reunión de amigos un sábado por la noche… eso sería insoportable.

Pero analicemos todo como debe ser; sociologicamente. Ponele.



"La queja de balde". Esa cosa instrinsecamente femenina.


La queja a viva voz por parte de una chica se ha aparejado con el tiempo a la palabra histeria femenina. Y no es de feminista que encaro el tema por acá. No fui yo la que hizo referencia a la argolla.


Se queja una chica porque es histérica. ¿Pero que pasa si se queja un varón?

Y bueno, si se queja es porque ESTA CANSADO.


Hombre que se queja = trabajador

(el tipo está cansado y no es culpa de él. Lo explotan y no se lo merece)


Y la otra;

Hombre que se queja de más = es puto.

(el tipo es un sensible y se la come doblada)


Hay lógicas ya armadas que son más fáciles que pensar. Así, podemos decir que ningún hombre se quejaría en un blog. Y eso no es por piola. Es por miedo. Miedo que lo tilden de puto.


Bueno basta. Cuánta sociología.


Todo esto es la pedo, porque si. Soy argolluda.


Digamos directamente que SI. Soy argolluda… Me encabrono a gusto y piachere. Me resulta mas fácil sulfurarme que darme por satisfecha.

Y como no soy ninguna desagradecida, voy a aportar a algunas claves que permiten confirmar que si. Que soy.


Nro 1. mi perra se desentendió de mi, y fue justo después del dia que le di la vacuna anti-rábica. De estos hechos pueden surgir varias hipótesis. Una sería que no le gustó nada y se ofendió. La segunda que soy la rabia misma. Rabiosa = histérica. Histérica = argolluda. Ahí ta.


Nro 2. Acabo de encontrar un pendejo en el azúcar. Y… ¡No es raro! Esto confirma que soy una argolluda! (Y no, no me gusta tocarme mientras tomo mates. No sé como fue a parar ahi)


Así es. Es evidente. Soy una tremenda argolluda. Pero quiero salir en mi defensa. Soy una tremenda argolluda, pero al menos tengo la tranquilidad de saber que mis quejas no recaen en la total in conducencia, ni mueren en el fácil reclamo. Seré una tremenda, terrible y desproporcionada argolluda. Pero intento al menos comprender mi propia conchudez. Si sale o no, lo dirá el tiempo.


Y mientras tanto señora, señor…


Seré una argolluda o no seré nada.



No te olvides de votar en la encuesta. Podés elegir mas de una opción.


sábado, septiembre 27, 2008

Molesta


Estoy embroncada, y como no puedo gritar me comí un kilo de capeletis de cuatro quesos con salsa. De solo escribirlo quiero vomitar. Ahora además de embroncada estoy asqueada y me duele la panza.

Ring. “Adelante”. “GGGGGrrrrrRRRrrAAAAahhhhhhHHHh. Pero sabés que es lo bueno? Que no lo saco tanto para afuera” “Ah si? Bueno, peinate”. Cierro la cajita.

Me molesta alguna gente. 

Upa, que molesta estoy. Que molesta.

jueves, septiembre 11, 2008

Padecer de divanismo.

Necesito enloquecer un poquito. Y es que transito una meseta de rutinarismo ordinario y aburrido, acompañado por la tranquilidad que me brindan dos sesiones de terapia semanales y algunos placeres sustitutivos esporádicos; cuando se puede de esos que satisfacen el barbárico instinto que todos y todas llevamos dentro, aunque Freud no haya querido admitirlo, o se haya esforzado en cambiarle de nombre. Y ya que hablo con Sigmund quiero decirle algo en público: yo no firmé ningún papel donde renunciara a nada.

Mis problemas se reducen ahora a un pequeño cuarto donde los saco a relucir y cuando salgo de ahí no hay más ganas de enroscarse;


“Ring”- “Adelante”- Me siento- Abro la cajita- Cierro la cajita- Clin caja. Todos contentos; Pandora vuelve a dormir.


La culpa es de Edipo por cogerse a su vieja, de Poldy Bird por escribir tanta basura, y de Deus ex machina por ser tan vigilante. La culpa no es mia.


Lo cierto es que si bien estoy aprendiendo en estos días a encontrarle el gusto a actividades tan sanas como no preocuparse por lo inevitable, no es menos cierto que comienzo a preguntarme si al final tiene alguna gracia. A veces tengo ganas de que me den dos descargas de electroshock para reavivar mi arrebatada, desubicada y nunca bien ponderada locura. Y a veces no... a veces solo descanso tranquila… Pero no me engaño. Es pura vanidad. Compadecerse de uno mismo no es llegar a ningún lado, sino tan solo demorar la conclusión a la que nadie quiere llegar. En fin. Me estoy enroscando, así que;


-"¿la seguimos la próxima?"


domingo, agosto 03, 2008

Intríngulis

Darle sabor a los días sin sal es una receta que uno aprende con el tiempo. Des- victimizarse de las etapas menos felices es una clave elemental para seguir por el camino, y con el tiempo los pensamientos se van acomodando, como los melones, solos y a medida que el carro se pone en movimiento.

Así es como estos meses aprendí algunas cosas y me olvidé de otras, para ir haciendo espacio.

Una pequeña niña me vendió una flor con enseñanza, como esas galletas orientales de la suerte. La elección no era tan compleja.

¿O acaso lo era?
¿Clavel o rosa?

Tome mi decisión. Clavel. Ella me miró, se sonrió, y me tiró la flor en las manos echándome encima su sabiduría inolvidable:


-“Tomá. Los claveles son para los muertos”.

Pasmada, mi primera reacción fue arrepentirme de mi medida. Pero ahora pienso que estuve bien. Nunca tendría que haberme quedado con la rosa, porque de ser así, seguiría comprando claveles.


Entre la claridad y la rutina existe una línea que me es difícil percibir. Esas finas líneas, que aparecen en mi vida como un Droopy constante, me tienen bastante preocupada.


¿Es acaso el conformismo un amigo fiel de la felicidad?

¿O es la claridad lo que va subyaciendo en el mambo de la vida?

¿Será incluso la rutina lo que atrae cierta claridad?

A veces me da por pensar que quizás los melones nunca deberían acomodarse.

¿Por qué debería ser deseable tener ordenados los melones?.



No lo sé. Nadie sabe la verdad.


Y casi como otra de esas galletas con sorpresa, me aclararon con una certidumbre avasalladora que la tal “verdad” ni siquiera existe...

“Lo que si…” – aclaró también con seguridad indiscutible- “ hay quienes estamos mas cerca que otros”.


Pd: tu buena predisposición para completar mi encuesta de los melones aportará a que mi intríngulis me cause menor angustia. Muchas Gracias. (Al costado!!)